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La rentabilidad de lo social

TODOS GANAN CON LAS ADOPCIONES DE PERROS

Las empresas del sector deberían respaldar con más recursos la adopción de mascotas. Porque aportan grandes beneficios, tanto afectivos como económicos.

El 80% de las personas que poseen un perro como mascota lo consideran una fuente de bienestar. Es decir, 8 de cada 10 personas son más felices con su perro. Cubren necesidades afectivas imprescindibles para el ser humano. Proporcionan amor, protección y compañía.

La convivencia de un perro junto a nosotros los primeros años de vida reduce su instinto animal y merma su capacidad de supervivencia en la naturaleza actual. Es un mal contexto para abandonarlo.

Afortunadamente la naturaleza tiene sus propios medios para restablecer el orden. Dispone de personas capaces y comprometidas, dispuestas a dedicar su vida, la única que tienen, para proteger, ayudar, y lo más importante, encontrar un lugar para ellos, un hogar. Una oportunidad de sobrevivir y ser felices.

Pero estas personas necesitan colaboración. Necesitan respaldo social, necesitan recursos económicos, necesitan personas comprometidas.

Racionalicemos juntos sobre la rentabilidad de lo social. Presentemos argumentos. Hablemos de las empresas del sector y de cifras, me encantan las cifras. Como el resto de negocios son esclavas de los resultados, y de ellos depende el trabajo de muchas personas, muchas familias (y sus perros).

En España las familias destinan al año una media de 1.500 euros. Pensemos: alimentación, veterinario, vacunas, medicamentos, camas, juegos, collares, ropa, alojamiento, transporte… en verdad hay poco dinero mejor gastado.

Por otro lado, un perro abandonado (que palabras tan duras) con algo de suerte se encuentra en una protectora, donde comparte los escasos recursos disponibles con decenas de ellos. Duramente consiguen cubrir sus necesidades de forma digna. Su consumo es mínimo.

Si las empresas del sector destinan un poco más de ayuda a las protectoras, y a potenciar su trabajo, ese esfuerzo tendrá recompensa.

Más hogares disfrutarán de un nuevo miembro en la familia (bienestar). Generando un mayor volumen de negocio, y mejores resultados, de los que ya sabemos dependen muchos puestos de trabajo.

Y si esa mejora la volvemos a repercutir en el proceso: más recursos, más ayuda; pues habrá más adopciones, más puestos de trabajo, mejor calidad de vida para todos.

Más perros generando bienestar en los hogares, con un nivel de vida acorde a aquello que nos proporcionan: felicidad.

Imagino un futuro donde no hay perros abandonados, donde muchas familias disfrutan de sus mascotas, donde las empresas refuerzan su carácter social, donde las autoridades endurecen las leyes contra el maltrato, donde seamos incapaces de mirar a otro lado ante las injusticias.

Imagino un mundo mejor, un mundo Unidogs.

Iván Torrijos

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