Blog

Test de Liakhoff

Test de Liakhoff para perros, en unidogs

a. Presentación del test.
Es quizás el último y más completo estudio sobre las características y cualidades del cachorro, cronológicamente hablando, y el de mayor duración, puesto que acompaña al perro a lo largo de toda la fase de crecimiento y maduración. El perro crece, atraviesa diversas experiencias que forjan su carácter en la familia con la que va a convivir. Esto permite conocerlo mejor, mientras se le proporcionan nociones básicas de educación. Es decir, podemos averiguar si el individuo que estamos evaluando, es apto para trabajar en una modalidad de entrenamiento más especifica ajustada a sus características. Todo ello nos permite identificar los perros perfectamente equilibrados para tareas de trabajo o asistencia.

b. Momento adecuado.
No tiene establecido un momento tan concreto como los anteriores, es un proceso que comienza después de un plazo prudente en el hogar de adopción y finaliza cuando tenemos la seguridad de conocer al animal.

c. Lugar adecuado.
Siguiendo la misma tónica, prácticamente todos los lugares donde suceden las experiencias de su vida son los lugares indicados para estudiarlo: la casa donde reside, el parque por donde pasea, la zona de entrenamiento o trabajo, nuevos ambientes o un largo etcétera.

d. Utilidad.
Identificar los ejemplares aptos para el trabajo, de acuerdo a una serie de cualidades preestablecidas en el presente test.

e. Método de realización.
Se debe evaluar de forma constante las siguientes cualidades del perro:

Sensibilidad.
• Sensibilidad mental: se evalúa al perro en diversas situaciones o entornos, para ver como reacciona.
• Sensibilidad corporal: comportamiento del perro ante el contacto de personas, animales, objetos,…
• Sensibilidad auditiva: valorar la reacción ante diversos ruidos.
Estas pruebas nos servirán para encontrar perros con sensibilidades medias, es decir, perros equilibrados. Aunque normalmente se realizan para conseguir perros que van a realizar labores determinadas, nos sirven también para encontrar un perro adecuado de compañía.

Agresividad.
En este punto, como es lógico, el perro no debe dar muestras de ningún tipo de agresividad (animal, posesiva, de protección… ) excepto cuando sea el objeto de trabajo.

Dominancia y sumisión.
Necesitamos perros que sean de dominancia y sumisión medias. Ni excesivamente sumisos, puede descender el nivel de trabajo ante una orden más fuerte de lo normal; ni demasiado dominantes, que les lleve a ser tercos en el aprendizaje.

Voluntad de complacer.
Buscamos perros con una gran capacidad de aprendizaje y ganas de agradar. Según determinadas escuelas, esta cualidad debería ser la principal motivación de trabajo para el perro.

Adaptabilidad.
Necesitamos un perro que pueda variar de ambiente, sin cambiar su forma de trabajo y acomodarse en el menor tiempo posible a nuevos entornos.

Concentración.
El perro debe ser capaz de centrar su atención en el adiestrador para tener un buen aprendizaje del trabajo que va a realizar.

Capacidad de desplazamiento.
El animal debe ser capaz de no distraerse en exceso ante estímulos externos durante sus desplazamientos, lo que permite un mayor rendimiento.

Miedos.
Existen diferentes tipos de miedo, por desconfianza, a distintos sonidos, por nervios o estrés… Si observamos algún comportamiento de este tipo, no lo podremos utilizar para ningún entrenamiento especifico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *