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El trasportín y la educación canina. Herramienta de conducta.

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Los trasportines son una herramienta fundamental de todo adiestrador. Hemos visto su empleo en diferentes entradas de blog, a la hora de llevar a nuestro perro en los vehículos, pero su uso va mucho más allá.

Para explicar y entender como emplear los trasportines o Vari-Kennel­ debemos remitirnos a los antepasados de los perros: los lobos.

Los lobos son animales de madriguera, especialmente en época de cría, donde la madre se aísla con sus cachorros. Durante el resto de su vida siguen manteniendo cada uno un espacio individualizado dentro de la zona de descanso. Estas zonas donde los lobos se sienten a salvo y protegidos las consideran totalmente seguras. Como sucede con otras muchas características, los perros han heredado esta actitud.

Un Vari-Kennel se asemeja mucho a las madrigueras usadas por los lobos desde el momento de su nacimiento. Es su espacio. Es donde se sienten protegidos y donde tienen su intimidad. Por eso, cuando se presentan ciertos problemas de conducta, lo primero que recomendamos es el uso de un trasportín en casa, para que el perro empiece a sentirse cómodo de una forma innata para ellos.

Esta herramienta se utiliza con múltiples problemas y es realmente versátil. Lo más claro, son las conductas destructivas de un perro. Empezando por el confinamiento en recinto cerrado, apoyado en ejercicio, podemos reducir esta conducta con una serie de pasos que veremos en detalle en próximas entradas.

Su utilización es muy importante a la hora de enseñar a nuestro perro a hacer las necesidades en la calle. ¿Por qué utilizar un empapador donde hacer sus cosas si posteriormente lo dejará de usar? La madre, durante el periodo de socialización conocido como Impronta (entre la semana 3 y la 10 aproximadamente) enseña a los cachorros una serie de pautas que utilizarán el resto de su vida. Les mostrará una serie de protocolos. Les enseñará “a ser perros”. Y una de esas cosas es que el lugar donde se descansa no debe ser ensuciado con excrementos ni pises ya que podría enfermar el resto de la manada.

Aprovechando este conocimiento, si el trasportín es el lugar donde el perro va a dormir, nunca se hará pis en él, el tamaño tampoco lo permite. Ayudándonos de esto, es más fácil relacionar la calle con hacer sus necesidades, ya que no le damos pie a hacerlo en casa.

Además de estos dos problemas, la ansiedad por separación, o algunos miedos o incluso algunas agresividades se solucionan aprovechando los conocimientos asociados a esta práctica herramienta.

La presente entrada no es un manual de cómo solucionar estos problemas, las terapias han de ser guiadas por un profesional formado en modificaciones de conducta, ya que podemos agravar la situación, sin embargo nos ayuda a conocer una herramienta tan útil y que para muchos, es desconocida.

Álvaro Portillo. Smartdogs.

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